Mis amigas fueron a buscarme a casa para salir a dar un paseo. Como ellas estaban ansiosas, me puse lo primero que vi en el armario: una falda con resorte y una blusita. Cuando salimos a la calle estaban los chicos de la cuadra jugando futbol y me pidieron que les pasara el balón. En cuanto lo hice, el perro de la vecina se alocó y fue directo a mí. Quise correr despavorida, pero la mascota tan loca logró pescarme de la falda y me la bajó. Como es un perro grande y pesado (labrador) me tiró al piso para juguetear. Mientras tanto, los vecinos no paraban de reírse.
Fue un caso para morirse… ¡trágame tierra!

